3 Consejos Para No Engordar en las Fiestas

TRES CONSEJOS PARA EVITAR ENGORDAR EN
ESTAS FIESTAS

Se va un año más. Se va el 2022, año movido, año de gran tristeza y dolor por la guerra en Ucrania, año de de mucha ilusión y alegría por el mundial de fútbol ganado por Argentina de la mano de Messi. Y así llegamos a fin de año, llegamos a las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Que en esta parte sur del  mundo, se dan durante el verano, con el agregado de la posibilidad de vacacionar en la playa y el mar, o de asistir al río o a alguna piscina.

El punto es que llega el momento de mostrar nuestro cuerpo y -nos guste o no-, siempre es algo que de una u otra forma nos influye. Por más que creamos que somos la persona más desapegada y  espiritual del mundo, nuestra propia mirada y la mirada del otro, nos influye. Asique, la verdad es que la gran mayoría de la gente busca llegar en buena forma física al verano, y generalmente, venimos haciendo un trabajo y un esfuerzo tanto en la alimentación como en el entrenamiento, hace ya algunos meses. Y entonces llega Diciembre, con todos sus eventos: fiestas de fin de año del trabajo, comidas con los amigos, algún cumpleaños, Navidad y Año Nuevo. Y ahí es cuando vemos que se nos hace dificilísimo sostener el trabajo que veníamos haciendo hace unos meses y vemos que ponemos en riesgo eso que ganamos físicamente. Pero entonces… ¿Qué deberíamos hacer para que esto no pase? ¿Cómo hacer para evitar comernos todo y comer mal durante esta época tan linda pero tan difícil para nuestro cuerpo? Bueno, te voy a dar TRES CONSEJOS, tres tips o estrategias que a mí me sirven mucho en esta época del año, para poder mantenerme en buena forma.

  1. TOMAR MUCHA AGUA
    Es más que sabido que tomar agua tiene muchos beneficios desde el punto de vista físico. Sin embargo, en el caso concreto utilizo esta estrategia principalmente para evitar tomar demasiado alcohol y también para mantenernos hidratados, ya que uno de los efectos del alcohol es justamente la deshidratación. Entonces, durante el día de Noche Buena, esa misma noche y durante la noche de Año Nuevo y al día siguiente, busca tomar agua constantemente, verás como de esta forma te sentirás lleno en todo momento, evitando así comer de más, y te mantendrás hidratado. Aclaración: en este punto, no estoy aconsejando dejar de tomar completamente alcohol. Si gustas hacerlo, toma. Pero toma con precaución. En lo personal, no lo aconsejo, pero lo bueno es que si te mantienes tomando agua, verás que tu ingesta de alcohol será mucho menor. 
  2. COMER ANTES DEL EVENTO
    Esta es una gran estrategia que aprendí y comencé a aplicar hace ya 8 años: Comer algo antes de los eventos para llegar saciado. De este modo, vamos a evitar ceder ante la tentación de comer comida deliciosa pero que sabemos que no es saludable. En lo personal, lo que hago es comer algo a base de proteína, ya que esta es muy saciante, saludable y baja en calorías: puede ser proteína Whey en polvo, con un poco de avena o banana; puede ser un par de huevos revueltos con un tomate; media lata de atún… Hay muchas opciones, pero lo que sí recomiendo es que la base de ese refrigerio, sea proteína, para que de ese modo quedemos bien saciados antes de asistir al evento. 
  3. NO DEJAR DE ENTRENAR
    El último «tip» o consejo es este: No dejar de entrenar bajo ningún concepto. No dejar de movernos. La actividad física siempre es fundamental y no hay motivos para tomarse «vacaciones» de la actividad física. Es muy importante entonces, seguir entrenando, o aunque sea moverse un poco. Si estás habituado a entrenar 3 veces a la semana, 2 veces, o 4 veces, es indistinto; pero no dejes el hábito. Eso sí, si quieres bajar el ritmo, lo que te aconsejo es que bajes la cantidad de días de entrenamiento (entrena un día menos esa semana), o bajes el tiempo de entrenamiento. Pero NO BAJES LA INTENSIDAD. La intensidad es el factor más importante al momento de entrenar, mucho más que el tiempo de entreno. Por ende, puedes bajar el volumen de entreno, pero no bajes la intensidad. 

En conclusión, si quieres mantenerte en forma durante estas fiestas, te aconsejo que sigas estos 3 consejos que mencioné: toma mucha agua, come antes de los eventos (en especial proteína) y no dejes de entrenar. 

Te deseo de corazón que tengas unas felices fiestas!

Federico Medina
Coach de Fitness & Wellness

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rutinas y plan alimenticio

Rutinas y Plan de Alimentación

En este sección vas a poder acceder a 3 rutinas para comenzar tu entrenamiento en casa. 
En los videos podrás ver cómo hacer los ejercicios en cada una de las rutinas. Lo más importante para que tengas en cuenta, es LA FORMA DE LOS EJERCICIOS, es decir, ver bien cómo yo hago los ejercicios y tratar de hacerlos del mismo modo. 

IMPORTANTE!!
No te preocupes por la cantidad de repeticiones ni tampoco por la cantidad de rondas a llevar a cabo. Yo en los videos hablo de 20 o 30 repeticiones y de 3 o 4 rondas; sin embargo, tú haz lo mejor que puedas: si son 20 o 30 repeticiones, genial. Si son 10 o 15 o 5, también genial. Lo importante es que tú sientas la fatiga y la tensión muscular. ESA ES LA REGLA. Y dependiendo de tu estado físico a nivel muscular y cardiovascular, esa fatiga y tensión se dará en 5, 10, 20 o 30 repeticiones y haciendo 1, 2, 3 o 4 rondas. 

Por último, cualquier duda que tengas con los ejercicios o las rutinas, contáctame por Whatsapp o por mis redes sociales. 

Federico Medina
Coach de Fitness & Wellness

RUTINAS ENTRANAMIENTO EN CASA

PLAN DE ALIMENTACIÓN

DESAYUNO Y MERIENDA

Elegir 1 de cada uno de los siguientes Macros:

– GRASAS: Pasta de maní (1 cucharada sopera) o Frutos secos (almendras, nueces, maní sin sal, castañas. 1 puñado tamaño palma de la mano) o ½  Palta (aguacate) o 1 Huevo enteros.

– PROTEÍNAS: 1 Yogurt Natural o 4 Claras de Huevos o Queso fresco (2 fetas)

– CARBOHIDRATOS: 4 Galletas de arroz o 3 Cucharadas soperas de avena o granola, 2 fetas de pan de salvado, 40 g de quínoa.   

– Mermelada light (1 cucharada sopera)


COLACIÓN (Media Mañana o Media Tarde): Fruta o puñado frutos secos.

FRUTAS: Como regla, comer 3 por día de los siguientes: banana, manzana, pera, melón, durazno, damasco, sandía, uvas.

Cítricos: naranja, mandarina, limón (ilimitado).

Bayas o frutos del bosque: frutillas, franmbuesas, arándanos, moras, etc. (ilimitado).

ALMUERZO Y CENA

  • PROTEÍNAS (1/3 del plato): Carne 160 g: pollo, pescado, cerdo, vaca o 6 claras de huevo y 2 yemas, o 160 g de legumbres o tofu.
  • CARBOHIDRATOS (1/2 plato): verduras hojas verdes, brócoli, zanahoria, espárragos, arvejas, tomate, remolacha, cebolla, etc.
  • EN MENOR MEDIDA (1/6 del plato): Grasas y Carbohidratos complejos papa, choclo, palta, arroz.

INFUSIONES

Té, té verde, café, agua: lo más natural posible.

Evitar: gaseosas, jugos, aguas saborizadas, chocolatadas, leche, alcohol.

DULCES

Frutas (las ya citadas), proteína whey, chocolate negro (cacao mínimo 70% 1 barrita por día).

PERMITIDO

Un día a la semana, elegir una comida para comer literalmente lo que quieras: hamburguesa, pizza, pastas, papas fritas, etc. ES LIBRE.

REGLA: Que la comida permitida no se transforme en el día permitido y luego en la semana permitida.

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Tu Trabajo Está Dañando Tu salud o Es Al Revés?

El Trabajo Afecta Tu Salud... ¿O Es Al Revés?

Si buscamos en Internet contenido sobre «trabajo y salud», la relación entre salud y trabajo, o cómo la mala o buena salud, afecta nuestro trabajo, prácticamente todo lo que se puede encontrar, parte de la base de que es el trabajo el que afecta nuestra salud. Y casi todo ese contenido, habla de cómo el estrés laboral afecta nuestra salud mental y física. 

Esto me dejó pensando bastante al respecto, porque ¿y si fuera al revés? ¿Cuánto afecta nuestro estado de salud, nuestro estado físico a nuestro trabajo? 

Esta es una pregunta que la mayoría de la gente no se hace, lamentablemente. Hay una realidad: muy poca gente es la que se ocupa de su salud y su estado físico de manera preventiva. La gran mayoría de la gente sólo se ocupa de su cuerpo por dos motivos: 1) Ante una enfermedad y 2) Por un tema de imagen. Nada más. Los menos, lo hacen por amor a la salud y por amor propio. Sin embargo, si queremos disfrutar de una salud y un cuerpo excepcionales, esto último es lo que deberíamos hacer. 

Entonces, partiendo de esta base, la conclusión es simple y lógica: la mayoría de la gente no utiliza su salud y su cuerpo como un arma, una herramienta, un medio para alcanzar una mayor productividad y un mayor rendimiento en los distintos ámbitos de la vida. Y así, al no preocuparse y ocuparse de su salud preventivamente, dejan que los distintos ámbitos de sus vidas, terminen afectando su salud, al punto a veces de terminar con situaciones irreversibles, o hasta incluso perder la propia vida. 

Mirada la situación desde este lugar, será siempre el trabajo el que terminará afectando la salud y el cuerpo, y no al revés. Sin embargo, hay otra mirada de la situación, y es justamente la opuesta. Es decir, a través de nuestra salud y nuestro estado físico, podemos afectar -para bien o para mal- nuestros otros ámbitos de la vida, entre ellos, nuestro trabajo. 

Un claro ejemplo de esto, son los grandes líderes y personajes mundiales. Casi todas las personas exitosas, ponen a su salud en primer lugar al momento de establecer sus prioridades diarias, semanales y de vida. Cuidan su alimentación, entrenan cotidianamente, hacen yoga, meditan, aprenden a controlar el estrés, y muchas otras cosas que benefician al cuerpo y a la salud. Pero, ¿por qué lo hacen? Lo hacen porque saben que si dan vuelta la ecuación, sus vidas mejoran exponencialmente. 

Estos líderes en su campo, saben que si utilizan su salud y su cuerpo como una herramienta, como un arma ofensiva, todos los demás ámbitos de su vida tarde o temprano, se van a alinear; porque al final de todo, ¿Qué hay más importante que nuestra salud? ¿De qué sirve tener todo el dinero del mundo si no se dispone de salud para disfrutarlo? ¿De qué sirve tener la mejor relación de pareja si no disponemos de salud para llevar una vida sexual plena? Es evidente entonces, que no hay nada más importante que nuestra salud. Pero el problema es que sólo nos damos cuenta de esto cuando ya es demasiado tarde, cuando ya estamos sufriendo una enfermedad, cuando ya tenemos 10 o 15 kilos de más, cuando ya nos vemos y nos sentimos avejentados. 

Hay un dicho que dice «No dejamos de movernos porque envejecemos sino que envejecemos porque dejamos de movernos». Creo que de alguna forma esta frase resume lo que quiero transmitir con este artículo: el cuidado de nuestra salud y de nuestro físico, debería ser prioritario siempre, pero sobre todo teniendo en cuenta las implicancias que eso conlleva en todos los demás aspectos de nuestra vida. 

Porque además, todos sabemos que quien tiene un buen cuerpo, termina teniendo ventajas dentro del mercado, no sólo del mercado laboral, sino dentro del mercado social y sentimental también. Está estudiado (y hay muchas estadísticas que lo respaldan), que quien tiene un cuerpo cuidado y armónico, tiene más posibilidades de quedarse con un puesto laboral; y aunque esto a muchas personas les pueda parecer injusto y discriminatorio, no es más que la realidad en la que vivimos. Pero además tiene una explicación biológica. 

Un cuerpo armónico genera atracción y admiración en la persona que observa. Por ejemplo, una mujer con un cuerpo atractivo, automáticamente llama la atención de los hombres, y esto se debe a la biología: la atracción física se da biológicamente para garantizar la supervivencia de la especie. Es por eso que este instinto es prácticamente animal. Es por eso entonces, que las mujeres buscan verse atractivas, porque buscan inconscientemente la atracción de los hombres y porque además deberán competir con otras mujeres por esos mismos hombres. 

Por su parte, el cuerpo armónico de un hombre, también genera atracción y admiración en la persona que observa, pero de otro modo, ya que somos muy distintos a las mujeres. Para el hombre su cuerpo debe ser funcional. Funcional para proveer a su clan, a su familia, y funcional para proteger a ese mismo clan, a esa misma familia. Para cumplir estas dos funciones, provisión y protección, el hombre necesita un cuerpo afín, es decir, un cuerpo funcional, lo que se traduce en un cuerpo con cierto desarrollo muscular, ya que para proveer y proteger, deberá usar la fuerza física. De este modo, el hombre genera biológicamente la atracción de la mujer, que busca sentirse proveída y protegida -inconscientemente-, y genera también el respeto y admiración de los otros hombres, que deberán pensar dos veces antes de atacar a ese hombre. 

Estos principios biológicos, están impresos en nuestro ADN, por lo que siempre resultará infructuoso luchar contra ellos y resistirse. A la larga, la biología siempre gana. 

Además, por otro lado, es evidente que cuanto mejor estamos físicamente, mejor vamos a rendir en el trabajo y en los demás ámbitos de nuestra vida. Vamos a estar con la energía alta durante toda la jornada laboral y vamos a llegar a nuestra casa incluso aún con energía. Entrenar, comer sano, descansar bien y llevar una vida saludable, libera endorfinas, la hormona de la felicidad, lo que nos hará estar de mejor ánimo en el trabajo, lo  que sin dudas nos llevará a estar mejor con nuestros compañeros y con nuestras tareas laborales. Todo esto, sin dudas nos liberará del estrés ya que si somos más productivos en la jornada laboral, no nos la pasaremos «apagando incendios» sino que por el contrario, podremos terminar más tareas en menos tiempo, cumpliendo así con los objetivos laborales. 

Entonces, teniendo en cuenta esto, creo que cae de maduro que lo que deberíamos buscar mucho más, es que nuestra salud y nuestro cuerpo, influyan para bien en nuestro trabajo, en lugar de buscar que nuestro trabajo no nos influya tanto en nuestra salud. Porque si encaramos la cuestión de este modo, estaremos actuando de manera preventiva, no sólo sobre nuestra salud personal física, sino también sobre nuestra salud laboral. 

Federico Medina
Coach de Fitness & Wellness

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La Trampa de la Sociedad de Confort y Cómo Sortearla

La Trampa de la Sociedad de Confort

Vivimos en una época fantástica para vivir, de grandes avances tecnológicos y con una plena abundancia en cuanto a recursos. Hoy la persona promedio de clase media baja tiene las mismas (e incluso mejores) comodidades que tenía la realeza en siglos anteriores. La medicina ha avanzado a pasos agigantados y nuestra expectativa de vida llega a los 90 o incluso 100 años de vida. 
Sin embargo, a pesar de esto (o quizá gracias a esto), hay epidemia de sobrepeso y obesidad, se baten récords todos los años de muertes por cardiopatías, enfermos de cáncer, alzhaimer, accidentes cerebro vasculares, diabetes… y muchas otras enfermedades a las que Deepak Chopra en su libro «Cuerpos sin Edad, Mentes sin Tiempo» llamó «enfermedades de la civilización»
Vivimos en un mundo donde alcanzan y sobran alimentos para darle de comer al mundo entero diariamente y sin embargo tenemos desnutrición y muertes por hambre en muchos lugares del planeta. En cuanto a la alimentación, la mayoría de la población se encuentra DESNUTRIDA por exceso (sobrepeso y obesidad) o por defecto (hambre y desnutrición). 
El punto es que esta «Sociedad de Confort» en la que vivimos, con su sistema de libre mercado, nos ha llevado a creer y a acostumbrarnos a la idea del confort y la comodidad como norma de vida, y de la inmediatez como derecho adquirido. Sin embargo, esta idea de confort e inmediatez llevados al extremo, resultan altamente perjudiciales para una persona, porque la realidad es que para crecer y para evolucionar, lo que una persona necesita es justamente adquirir virtudes como la persistencia, la constancia, la paciencia, la fortaleza y la resiliencia ante situaciones de dificultad. Si todo nos es dado de manera FÁCIL, CONFORTABLE Y RÁPIDO, entonces no evolucionamos, no crecemos. Y los resultados de esto son justamente los que mencioné más arriba como «enfermedades de la civilización». Esta es la «Trampa de la Sociedad de Confort».
   
EL NEGOCIO DE LA PÉRDIDA DE TIEMPO, DE DINERO Y DE CONOCIMIENTO
Otro gran problema que existe hoy en día y que de alguna forma es lo que causa el escenario descripto en el punto anterior, es justamente el gran negocio que implica para la billonaria industria de la salud (industria alimentaria e industria del fitness) el generar en la sociedad carencia de tiempo, de dinero y de conocimiento. 
O sea, para esta gigante industria de la salud, hay dos tipos de personas que no son negocio: la PERSONA SANA y la PERSONA MUERTA. Así de simple y de directo. Esto es así, porque la persona sana no tiene necesidad alguna de estar asistiendo regularmente al sistema de salud tradicional. Sólo lo hace de manera excepcional ante alguna urgencia o necesidad imperiosa. Una persona que goza de una excelente salud, vive su vida y su salud de manera «preventiva», siendo consciente de su alimentación, de su acondicionamiento físico y de su salud mental, buscando mejorarlas cada vez más. La persona muerta…. Bueno, ya sabemos por qué no implica un negocio para la industria de la salud. 
Por esto resulta clave para esta industria, buscar que la gente se mantenga enferma, física y mentalmente, gastando su dinero en médicos y fármacos que sólo tratan los síntomas, en alimentos que no nutren, que intoxiquen pero que no maten causando enfermedades que nos mantengan justamente en este estado de «carencia» de salud permanente, para seguir siendo rentables para el sistema, por el resto de nuestras vidas. Y la mejor manera de garantizar esto, es manteniendo a la sociedad DESINFORMADA y confundida, ya que como bien dice la Biblia, «la verdad os hará libres». Pero alguien libre, tampoco es negocio… Así que, mejor ocultar la verdad con una gran masa de información contradictoria e incorrecta, afirmándola como verdad absoluta. Y así es como se crean los GRANDES MITOS relacionados con la nutrición y el acondicionamiento físico que son luego aplicados en las dietas y planes de entrenamiento tradicionales que la gente intenta llevar a cabo una y otra vez, fracasando prácticamente SIEMPRE. 

La idea de este artículo no es generar pánico ni tampoco brindar una teoría conspirativa sin finalidad alguna. La idea es generar conciencia en quien lo lee, para que pueda por sí mismo reflexionar y cuestionar tanto lo que yo digo aquí, como lo que actualmente cree que es la verdad sobre la salud y el acondicionamiento físico, y sobre todo, en lo referente a la sociedad de confort a la que tanto nos hemos mal acostumbrado.

LA SOLUCIÓN A ESTA SITUACIÓN
Ante esta situación tan pesimista, cabe preguntarnos cómo podemos hacer para poder superarla y aprender a salir de la misma viviendo en ella y utilizándola a nuestra conveniencia, y no siendo utilizados por ella.

Lo primero que tenemos que lograr, es «tomar conciencia» de esta situación. Ya por el sólo hecho de estar leyendo este artículo, estás comenzando a tomar conciencia, estás comenzando a lo que comúnmente se llama «despertar» o «iluminar» una nueva situación que antes no veías. Este tomar conciencia se caracteriza por poder mirar el lugar en el que nos encontramos con respecto a esta situación que describí anteriormente: soy de alguna forma, víctima de este sistema? vivo mi vida de manera inconsciente en lo que respecta a mi salud, mi nutrición y mi estado físico? soy esclavo de las tendencias, modas y publicidades que buscan mantener a la sociedad adormecida?. Al mismo tiempo que uno se hace estas preguntas, es necesario comenzar a corroborar que el sistema funciona realmente así como fue descripto.

El segundo paso que se debe dar para superar esta situación es «accionar» es decir, actuar. Comenzar así a investigar y asesorarse sobre temas de salud, nutrición y acondicionamiento físico, para poder tomar las mejores decisiones para nosotros mismos primero y para quienes nos rodean luego. Al mismo tiempo que nos vamos informando y educando, tomamos las decisiones correspondientes y comenzamos a alimentarnos de manera saludable, así como debemos comenzar a entrenar con regularidad.

El tercer paso es «forjar el hábito». No es suficiente con tomar conciencia y accionar. Además debemos forjar el hábito, ya que si actuamos de vez en cuando, eso no nos llevará a lograr resultados y mucho menos nos ayudará a cambiar nuestro estilo de vida. Por el contrario, no adquirir hábitos, sólo hará que nos frustremos y en el mediano plazo, abandonemos nuestros intentos de cambiar nuestra salud y nuestro cuerpo. Por eso, persistir hasta conseguir hacer de la vida saludable un hábito, resulta fundamental.

El último paso es «confiar» en que los resultados, tarde o temprano van a llegar indefectiblemente. Para esto, hay que también adquirir y desarrollar el hábito de la paciencia. Es muy importante no sucumbir ante los reveses y los obstáculos que se presentan día a día al querer llevar una vida saludable. Vamos a caer muchas veces en comer alimentos no saludables o en faltar a un entrenamiento, sin embargo lo importante es mantenerse en el camino, superar esos fracasos, aprender y seguir con el plan estipulado.

De este modo, a través de estos cuatro pasos, vamos a poder salir del círculo vicioso de una vida insana ofrecida por esta «sociedad de confort» en la que vivimos, para pasar a vivir una vida saludable transformando nuestro cuerpo y sobre todo, nuestra mente. Porque en definitiva se trata de esto: lo más importante de todo, no es el cuerpo bonito que podemos lograr sino, la persona en que nos convertimos, la mentalidad y los hábitos que adquirimos en el proceso. Porque para lograr todo esto debemos dejar de ser quienes éramos, para pasar a ser quienes podemos ser, nuestra mejor versión.

Federico Medina
Coach de Fitness & Wellness

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Por Qué No Podemos Sostener una Vida Saludable (Y qué hacer para lograrlo!)

Por Qué Nos Cuesta Sostener Una Vida Saludable

(Y Qué Hacer Para Lograrlo)

En general, cuando escribo, cuando grabo un video o un podcast, lo hago desde mi experiencia personal. Más allá de ser Coach, entiendo que la mejor manera de transmitir algún conocimiento es a través de compartir una experiencia vivida, y si es la del propio autor, mucho mejor. No invalido los conocimientos teóricos, para nada. De hecho, yo los tengo y sigo aprendiendo de ellos cada día. Pero la experiencia de algo, nos queda tan impregnada en nosotros mismos, que sin dudas a la hora de compartirla con los demás, lo haremos desde el mayor compromiso.

Entonces, desde mi experiencia, voy a explicar los motivos por los cuales a la gran mayoría de las personas les cuesta sostener una vida saludable. Por qué comienzan con una dieta y un plan de entrenamiento, y luego de un tiempo (desde una semana a dos, tres, seis meses) abandonan y fracasan en el intento, una y otra vez, para frustrarse, no conseguir resultados y auto compadecerse de sí mismos, pasando luego a la culpa, la impotencia, la negación, la reflexión (superficial) y el comienzo de un nuevo intento, para terminar luego en un nuevo fracaso y así sucesivamente.

Desde mi punto de vista, los humanos vivimos una VIDA PARADÓJICA. O sea, estamos insertos desde que nacemos (o incluso antes) en una realidad paradójica de la que no podemos escapar, para bien o para mal (eso depende de la interpretación de cada uno). Esta paradoja establece como presupuesto, lo siguiente: Los humanos en esta vida, buscamos SIEMPRE, las siguientes cosas: la plenitud espiritual (o bienestar del alma, bienaventuranza lo llama la Biblia) y el placer sensorial o físico, y buscamos evitar el vacío espiritual y el sufrimiento sensorial.

Ahora bien, la segunda parte de la paradoja radica en lo siguiente: que lograr la plenitud espiritual, de alguna forma implica buscar y atravesar el sufrimiento sensorial o físico y que lograr el absoluto placer sensorial implica el vacío espiritual.

Esta teoría puede sonar antigua o pasada de moda, sin embargo, el devenir de la historia nos ha demostrado que de una manera u otra, esto siempre se ha cumplido. Quienes han quedado como referentes de nuestra historia humana (si uno estudia sus vidas lo puede confirmar) son un claro ejemplo de esta paradoja, en aquello que sea que hayan destacado: han necesitado de una gran disciplina, han sido personas con grandes virtudes que han sabido domar sus impulsos y forjar su personalidad a puro esfuerzo. El talento en sus casos, sólo ha servido como una herramienta en función de sus propósitos de vida. Ellos han triunfado en la mayor batalla que enfrenta cada persona en su vida: la batalla con uno mismo.

El problema, es que esta sociedad de búsqueda de confort constante en la que vivimos, nos lleva constantemente a la búsqueda de placer, que como ya vimos, al ser totalmente efímero y no causar plenitud, nos lleva inexorablemente a vivir en un vacío existencial cada vez mayor. Vacío que bien supieron describir los filósofos existencialistas y nihilistas en su momento. Tanta tecnología de alguna forma nos ha deshumanizado, llevándonos a un retraso espiritual cada vez más profundo.

Y de esta forma, evitamos el dolor sensorial, el dolor físico y emocional, cuando es justamente este dolor (en su justa medida) el que nos hace crecer, el que nos hace evolucionar espiritualmente. Porque es el dolor el gran maestro, el dolor físico y/o el dolor emocional. Porque no hay mayor aprendizaje que atravesar el dolor que nos puede causar sufrir un desamor, una enfermedad, una banca rota o incluso la pérdida de un ser querido.

Es mediante un desamor que podemos aprender a valorar el amor de pareja, es a través de una enfermedad que podemos aprender a valorar un buen estado de salud, es por una banca rota que podemos aprender la importancia de la buena administración del dinero, y es por la muerte de un ser querido que podemos aprender a valorar la presencia de una relación cercana.

Estos aprendizajes, dolorosos y duros son los que templan nuestra alma, son los que nos hacen sentir vivos. Sin estos aprendizajes, vivimos una vida dormidos, amorfinados, sin sentido.

Entonces, llevando estos principios que rigen cualquier vida humana al ámbito de la vida sana, puedo decir lo siguiente: no es capaz de sostener una vida saludable mediante el entrenamiento físico y la alimentación sana, quien busca constantemente el placer inmediato, el placer efímero y evitar el dolor físico sensorial.

Esto es así, porque tanto el entrenamiento físico como la alimentación saludable, requieren disciplina y cierta dosis de ascetismo y dolor. En el entrenamiento físico, es sabido que para que los músculos crezcan se deben romper fibras musculares mediante ejercicios de fuerza. Al romperse esas fibras, simplemente el cuerpo sufre. Lo mismo pasa con la capacidad aeróbica: para aumentar esta capacidad, es necesario sufrir la falta de aire mediante el entrenamiento, de ese modo el cuerpo se va habituando a esto y va aumentando esa capacidad.

Con la alimentación también es así. Muchas veces, los alimentos más saludables no son ni los más deliciosos ni placenteros. Sin embargo son los que nos hacen mejor a la salud. Las harinas refinadas, el azúcar, las grasas trans, el alcohol, las gaseosas, son extremadamente placenteros pues la industria se ha ocupado de perfeccionar esto para que nos volvamos lo más adictos posible. Es por esto, que debido a esta adicción al placer alimenticio que tenemos, nos cuesta tanto dejar este tipo de comidas definitivamente. Una vez más, ya inconscientemente buscamos el placer en la comida.

Entonces, es por este motivo de fondo que la mayoría de la gente no puede sostener los hábitos de una vida saludable. La búsqueda inconsciente y constante de placer nos lleva a -sin darnos cuenta- dejar de lado nuestra búsqueda de plenitud. Basta darse cuenta de esto cada vez que decidimos entrenar: no hay nadie en este mundo que después de un buen entrenamiento no sienta una increíble sensación de logro personal, de plenitud, de haber logrado el bien arduo. Y lo mismo cabe decir de la comida: todos sentimos una agradable sensación y un aumento de energía cada vez que comemos de manera sana. Nuestro cuerpo y nuestra alma nos lo agradecen.

Se trata entonces, de buscar en nosotros mismos un fuerte motivo de fondo para que podamos romper con este círculo vicioso mencionado en los primero párrafos, y luego hacernos fuertes en la auto disciplina para poder sostener y persistir en los nuevos hábitos que se quieren adquirir.

Luego de encontrar un buen propósito de fondo, resulta necesario hacer un plan de acción para llevar a cabo ese propósito. Necesitamos también rodearnos de personas que nos puedan ayudar y de las herramientas que vamos a necesitar.

Una vez tenemos el propósito y disponemos de un plan, las personas correctas y de las herramientas, lo que hay que hacer es ponerse en acción. Actuar. Comenzar día por día a hacer lo que estipulamos en el plan de acción y persistir. No importa cómo nos sintamos, no importa si nos gusta o no nos gusta lo que estamos haciendo, simplemente, persistir.

Y por último, es muy importante avocarse a vivir el presente mientras llevamos a cabo las acciones de una vida saludable. Evitar la culpa, la ansiedad por los resultados y evitar irnos del momento que estamos haciendo lo que debemos, ya sea entrenando o comiendo de manera sana. Dejar la mente de lado.

De esta forma es como yo lo fui haciendo desde 2014 y lo sigo haciendo en la actualidad.

Federico Medina
Coach de Fitness & Wellness

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10 Consejos de una Monja de Clausura Para Vivir los Días de Confinamiento

  1. ACTITUD DE LIBERTAD.

Lo más fundamental es la actitud con que vivas, la interpretación que haces tú mismo de la situación, la consciencia de que no es una derrota. Paradójicamente, ésta puede ser una oportunidad de descubrir la más genuina y grande libertad: la libertad interior que nadie puede quitarte, la que procede de ti mismo. Es verdad que las autoridades nos “obligan” a estar en casa, tu libertad consiste en adherirte voluntariamente, sabiendo que es por un bien superior. Libre es el que tiene la capacidad de asumir la situación porque quiere hacer lo correcto. No estás encerrado en casa, has optado por permanecer ahí “libremente”.

2. PAZ DONDE SE ENSANCHE EL ALMA.

Mira dentro de ti mismo, el más amplio espacio para expandirte y ser feliz está en tu corazón, no necesitas espacios externos, sino andar con holgura en tu propio mundo. Dale cabida a la creatividad, escucha tus propias inspiraciones y encuentra la belleza de la que eres capaz. Tal vez aún no has descubierto que en la paz del alma brota vida… la vida es creación de más vida, comunicación de gozo y amor. Cuando te acostumbres a vivir en ti, ya no querrás salir.

3. NO TE DESCUIDES, LA PAZ HAY QUE TRABAJARLA.

Ejercita virtudes que requieren de concentración y autoconocimiento, esas que normalmente descuidamos por estar ocupados en mil quehaceres “externos”. De cómo afrontas tus propias emociones y pensamientos, de la gestión de tus sentidos y pasiones depende que vivas en el cielo o en el infierno. Obsérvate y domínate, porque si te dejas llevar del miedo, la tristeza o la apatía, difícilmente cortarás el hilo, ya que no hay muchas evasiones. Disciplina sobre tu corazón: cuando algún pensamiento no te haga bien, deséchalo. Procura inclinarte hacia todo aquello que vayas notando que te da paz y alegría… la armonía hay que currársela.

4. AMA

El tema de fuego para estos días será la convivencia. Ante la crisis por la pandemia estamos más susceptibles e incluso irritables. Tendrás que ser muy paciente y usar mucho el sentido común. Somos diversos, cada quien tiene una sensibilidad diferente por miles de circunstancias. Acepta y respeta las opiniones y sentimientos de los demás. Es muy normal, cuando estamos en nuestra casa, la tendencia a querer controlar todo… Procura no hacerlo, sería causa de muchos enfrentamientos y frustraciones. Quítale importancia a las diferencias, potencia las cosas que unifican. El único terreno que realmente te pertenece eres tú mismo: tus pensamientos, palabras y emociones; no controles, contrólate. Desde el amor sacarás comprensión y empatía, ganas de dar y agradecimiento al recibir. Respeta, acoge la fragilidad, desdramatiza, vive y deja vivir.

5. NO MATES EL TIEMPO

Nada podrá crearte una sensación tan grande de vaciedad y hastío, como pasar el tiempo inútilmente. Es un enemigo gravísimo que podrá robarte la paz y hasta meterte en la depresión. Haz un plan para estos días e intenta vivirlo con disciplina. Descanso y ocupación no son antagónicos, aprovecha para descansar haciendo actividades que te relajen o que estimulen un buen ánimo. Tómate tu tiempo en las cosas sencillas: que la cebolla quede pochadita, los garbanzos tiernos, el potaje a fuego lento ¡Tenemos tiempo!… Aunque un guiso te tome 2 horas, disfruta haciéndolo, pero empéñate en que las cosas que haces, por sencillas que sean, tengan valor y una finalidad, nada de perder tiempo sin sentido, “matar el tiempo” es matar la vida.

6. ENSANCHA TUS PROPIAS FRONTERAS

Cuántas veces nos hemos quejado de todo lo que dejamos por hacer debido a la falta de tiempo. ¡Venga, ahora lo tenemos!…Ese libro que te regalaron hace tres navidades y no has leído, ese otro que aún no has devuelto porque te lo dejaste por la mitad. Si te gusta la música, busca nuevos artistas, descubre nuevos géneros. ¿Te apetece un viaje?… Piensa en algún país exótico y aprende sobre su cultura, legua, tradiciones… tenemos internet para eso. Si eres persona de fe y oración, tal vez no sabes que rezar porque ya agotaste todo lo que sabías ¿Por qué no pruebas con la liturgia de las horas?… Descárgala en tu móvil;  busca en los escritos de algún santo, seguro encuentras muchas cosas que te llenaran el alma de nuevas luces. No te conformes con lo que ya conoces y sabes… ahora que hay oportunidad, ábrete a novedades que te aporten sabiduría y te llenen de alegría.

7. PARA LOS MAS SENSIBLES

Digo con mucho realismo, que no todos dominamos igual las emociones. Habrá personas a quienes, por su psicología, les costará mucho más este confinamiento. Las emociones no solo provienen de nuestro interior, también lo que vemos, escuchamos, tocamos, etc, nos influye. Por ello, hay que ser selectivos con lo que recibimos desde fuera para evitar entrar en círculos viciosos que nos atrapen en la desesperación o nos hagan perder el control. Evitad en la medida de lo posible: conversaciones de tipo pesimista, discusiones, malas caras, exceso de información, películas de terror o intriga, desorden dentro de casa. Como no hay muchas evasiones que nos hagan cambiar de “chip”,  todo lo que entre en nuestro cerebro permanecerá ahí por más tiempo de lo habitual, por eso hay que tener cuidado de no obsesionarnos o no dejar anidar una emotividad negativa en nuestro interior. El exceso de pantallas también es malo, porque sobre-estimula el cerebro y nos pone más nerviosos. Hay que dormir bien, pero en demasía pude provocar sensación de fracaso o derrota. Un remedio buenísimo para canalizar la energía y relajarnos es bailar. Poned buena música y reírse un rato largo bailando. Nada como reírse para reiniciar nuestro sistema interior.

8. NO ESTAS AISLADO

Es importante comprender que no tienes por qué sentirte solo, pues no lo estás. El amor y cariño de tu gente sigue ahí, aunque el contacto físico se haya distanciado. Esta es una oportunidad para vivir la comunicación a otro nivel más profundo, más íntimo. Habla con los que tienes en casa con tranquilidad, sin prisas, escúchales hasta que terminen, deja que el diálogo haga crecer la confianza y las confidencias construyan complicidad. Dí lo que nunca tienes tiempo de decir, cuenta lo que siempre has querido contar, habla de todo y nada pero con cariño, que es lo que llega al alma y hace nido. Responde aquella postal navideña que no agradeciste, la carta que te emocionó y a la que estabas aplazando respuesta, ese e-mail de una vieja amistad. Busca palabras con belleza, intenta darle expresión a tus sentimientos más nobles… Habla desde el corazón y crea lazos mucho más profundos con tu gente. Descubrirás que la distancia no es ausencia.

9. JORNADA DE REFLEXION

Por no agobiarse, también es conveniente buscar momentos de silencio y soledad. En la organización del tiempo para éstos días, también meted espacios de “oxigenación” individual.  ¡Cuántas personas alguna vez he escuchado decir: “Cómo me gustaría retirarme algunos días a un monasterio”! Pues la ocasión está aquí, en casa. Ordinariamente nos cansamos del aceleramiento que tenemos encima, como si fuéramos desbocados por la rutina diaria sin tiempo para asimilar lo que vivimos. Esperamos cambios sustanciales en la sociedad “ésto no puede seguir así”, también se escucha mucho. Pues tenemos esta oportunidad para meternos en un capullo como el gusanito que se convierte en mariposa. Reflexionad, pensad, meditad… ¿Qué puedo cambiar en mi para ser mejor después de estos días?… La separación de las cosas que ordinariamente nos traemos entre manos, ayudará para ver si realmente estamos poniendo el acento en las que importan, de que otras cosas podemos pasar, cuales son irremplazables, etc. Un buen discernimiento para mejorar hará que estos días hayan sido de mucho provecho. Hombres y mujeres nuevos después de esta crisis.

10. ORA.

Sólo la oración (que es el vínculo de amistad con Dios) puede sustentar la vida en todas las situaciones, especialmente en las adversas. Oración, que como diría Sta. Teresa, “aunque la digo a la postre, es la principal”. Orar es abrirse a ese “Otro” que puede sostenerme cuando yo necesito ayuda; pero también cuando yo estoy bien, orar es sostener a otros que lo necesitan. Es la experiencia más universal del Amor. Ora, habla con Dios, se pasaran las horas sin que te des cuenta: háblale de todo, no se cansa de escucharte, desahógate con El cuando lo necesites y ¿Por qué no?… deja que también Él se desahogue contigo, es tu Padre, tu Hermano, tu Amigo.  Ejercita tu fe y tu confianza. Si te dejaste la relación con Dios en el trajecito de marinero de tu primera comunión o en ese bonito vestido blanco, vuelve a intentarlo, ahora hay tiempo y serenidad para conversar con El. Tal vez no crees porque no has probado ¿Y si lo intentas?…

MUY IMPORTANTE: Antes que nada, quiero aclarar que este artículo no lo escribí yo. Me llegó por una persona cercana a mí y me pareció excelente su contenido tal cual está. Del artículo original no surge el nombre del autor o autora. Sin embargo, fue escrito en el Blog http://carmelitasdescalzascadiz.wordpress.com , allí lo pueden encontrar.

Federico Medina
Life & Wellness Coach

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Tony Robbins, Coronavirus y un Nuevo Renacimiento

Era domingo 8 de marzo de 2020 y me encontraba en el aeropuerto de Ezeiza con mi padre y mi novia, esperando para ingresar a la zona de embarque para tomar el vuelo que me llevaría a Los Ángeles, a donde arribaría al día siguiente a media mañana, horario de la Costa Oeste de Estados Unidos. Viajaba al evento «Unleash your Power Within») de Tony Robbins que tendría lugar desde el siguiente jueves 11 de marzo hasta el domingo 16 a las 19 horas. Tomábamos un café los tres, mientras charlábamos de distintos temas, entre ellos, el de una enfermedad que se estaba dando del otro lado del mundo, en China y que se había expandido hacia algunos otros países. Nada de qué preocuparse -aparentemente-, más allá de algunas pocas personas que pasaban caminando por distintos lugares del aeropuerto, con barbijos.

Así fue que ingresé a la zona de embarque alrededor de las 18 hs., atravesando los controles migratorios con total normalidad. Hacía año y medio que no viajaba en avión, lo cual generaba un poco de ansiedad que se sumaba a mi ansiedad por el evento de Tony en sí mismo. Tenía la intuición que ese evento cambiaría mi vida para mejor. La asistencia a ese evento me encontraba en un muy buen momento personal, con mis proyectos muy claros, con mi actitud y mi energía muy focalizadas en llevarlos a cabo y en plena mejora de las distintas áreas de mi vida. Era el momento ideal para vivir algo como el evento de Tony.

Así, despegó mi vuelo hacia la ciudad de Santiago de Chile, única escala del largo viaje hacia Los Ángeles. Pasando como pasajero en tránsito, fui directo hacia la zona de embarque para tomar el correspondiente vuelo hacia Los Ángeles que saldría casi dos horas después. Y fue allí, en la zona de embarque, esperando el siguiente vuelo, que comencé a tener un adelanto de lo que vendría: un gran contingente de ciudadanos chinos (alrededor de unos 60) se encontraban en la misma zona de embarque, esperando para tomar el mismo vuelo que yo. Todos con el correspondiente barbijo puesto. En ese momento que tomé conciencia de eso, una sombra recorrió mi ser. Sentí un escalofrío por todo el cuerpo.

Me considero una persona altamente saludable, al punto de creer que con nuestras creencias y pensamientos somos los creadores de todo, incluso de nuestra salud. Y estoy convencido de esto. Pero hoy veo que como humanos, como civilización, también hemos creado con nuestras creencias, nuestros pensamientos y sobre todo, con nuestro estilo de vida, esta pandemia que yo estaba comenzando a ver en aquel momento.

Yo no disponía de barbijo ni de ningún otro tipo de protección en especial; sólo mi sistema inmunológico y mis defensas, consecuencias de mi estilo de vida altamente saludable. Y de la confianza de que aquellas funcionasen a su máximo nivel en aquel vuelo. Así, me dispuse a viajar y me entregué a la situación. Nada iba a evitar que asistiera al evento más esperado de mi vida. O si…?

Así, luego de unas 11 horas de vuelo de las cuales pude dormir (dormitar) la gran mayoría, el avión comenzó su descenso a la ciudad de Los Ángeles en horario, tocando tierra alrededor de las 10 a.m. del lunes 9 de marzo. Encendí mi celular. De pronto, al recobrar señal el dispositivo, como suele suceder comenzaron a ingresar los mensajes de Whatsapp, todos de golpe, súbitamente, viendo que en el grupo del evento de los Latinoamericanos que asistiríamos habían más de 250 mensajes nuevos. Y fue así que llegó en ese momento lo inesperado, lo que supuestamente era imposible que sucediera: alrededor de las 5 a.m. de ese lunes, el equipo de Tony nos había notificado la cancelación del evento. En ese momento, comencé a ver cómo todo estaba cambiando. Y cuando digo todo, me refiero a TODO.

Bajé del avión casi como un autómata, leyendo mensajes y digiriendo de a poco la noticia, llegando a la zona de migraciones del aeropuerto de Los Ángeles, sin la mínima preocupación del ingreso en Estados Unidos. Aún estaba shockeado. Sin embargo, hice los trámites normalmente y pasé sin problemas los controles. Finalmente me quedé a 5 metros de la puerta de salida del aeropuerto con el celular en la mano, leyendo mensajes y reflexionando.

«Ok, Fede, ya estás en esta situación. Qué es lo mejor que podés hacer para solucionarla?». Así comenzó a pensar mi mente. Gracias a Dios, tengo muchos años de trabajo interno personal encima y muchas experiencias en las cuales fui aprendiendo (muchas veces con mucho dolor) a no ceder a mis emociones. Por eso en ese momento en que me encontraba solo, en un país extranjero donde se habla otro idioma, con reservas de alojamiento hechas, ticket del evento y pasajes en ómnibus y avión pagados, tomando conciencia de que todo eso estaba perdido, pude tener la suficiente calma para pensar. Y pensé… y pensé.

Entonces, empecé a actuar. Primero, cómo había sido el tema de la cancelación: tomé conocimiento de que el equipo de Tony Robbins había decidido cancelar el evento casi 5 días después de la declaración del «estado de emergencia» por parte del Gobernador de California. Grave error de Tony, ya que si hubiera cancelado el evento el mismo día que se decretó dicha declaración, la mayoría de nosotros no hubiéramos viajado. Al menos yo, seguro, pues mi único motivo del viaje era asistir al evento en San José. Así, decidí hacer saber al grupo de latinos que yo iba a reclamar el reembolso del ticket y una indemnización por los gastos perdidos y los perjuicios sufridos, perdida de tiempo, molestias y demás. Armé entonces un grupo de whatsapp para quienes querrían reclamar lo mismo, al cual se unieron poco más de 30 personas, junto con las cuales hoy me encuentro reclamando legalmente.

Luego de decidir esto, allí parado en el aeropuerto, comencé a pensar hacia dónde moverme. Me quedaría a conocer Los Ángeles? Yo tenía reserva en Venice Beach, lugar que me interesaba conocer, principalmente sus playas y puntualmente Muscle Beach, debido a mi pasión por las pesas y el entrenamiento físico. Era una opción y no parecía una mala opción. El problema es que para ello debía cambiar mi pasaje de vuelta y no dependía de mí elegir el día y el vuelo para volver. Así, luego de un buen rato de reflexión y de discutir en los grupos de Whatsapp sobre los pasos a seguir respecto de Tony Robbins, me dirigí a las oficinas de Latam en la planta baja del aeropuerto para solucionar el tema de mi vuelta.

Encontré allí una señora, empleada de Latam, de origen latino, a la cual le pude explicar toda la situación sucedida. Que debido al Coronavirus se acababa de cancelar el evento de Tony Robbins del fin de semana siguiente, y que debido a ello debía volver a mi país lo antes posible, a lo que ella me informó que esa misma tarde volvía a Buenos Aires el avión en el que yo había llegado. Puntualmente a las 15.30 hs. de Los Ángeles, despegaba el avión. Le pregunté entonces si cabía la posibilidad de volver en dicho vuelo, contenstándome ella que podría ser, pero que debía hablarlo con su supervisora.

Luego de un par de horas, esta señora me confirmó que podía volver ese mismo día en dicho vuelo de las 15.30 hs., sin costo alguno, debido a la excepcional situación que se estaba viviendo por el tema del Coronavirus. Así, a las 15.30 hs. del día lunes 9 de marzo, me encontraba embarcando nuevamente de retorno a Buenos Aires, con la correspondiente escala en Santiago de Chile, arribando al aeropuerto de Ezeiza a las 10 hs. del día martes 10 de marzo. De allí, a la oficina el resto del día para terminar nuevamente en mi casa a la noche. El rally de dos días había terminado. Sin embargo, eso no era más que el principio del cambio que ya mencioné. Del cambio de TODO.

Si hay algo en lo que no me equivoqué fue en que dicho viaje cambiaría mi vida (una vez más) y cambiaría la realidad. Al día siguiente decidí quedarme en mi casa, ya que en Argentina ya se estaba hablando de Estados Unidos como un país de riesgo respecto al tema del Coronavirus. Se sumaba a China, Irán, Corea del Sur, Italia y España. Y ya se hablaba del proyecto de Decreto presidencial que establecería una cuarentena obligatoria de 14 días para quienes hubieran viajado a dichos destinos en los últimos días. Fue así que al día siguiente, ese Decreto de Necesidad de Urgencia fue emitido, por lo que ahora debía quedarme 14 días confinado en mi casa a cumplir la cuarentena, sin poder salir de mi casa ni tener contacto personal con absolutamente nadie. Ni mis hijos, ni mi novia, ni mi familia, amigos, nadie. «Tony, esta me la vas a pagar muy cara….». Por supuesto que todas estas consecuencias se sumarían al reclamo contra el imprudente Gurú.

Video que hice dirigido a Tony Robbins

Así, un nuevo golpe era asestado. Nuevamente reflexión meditación y análisis ante la situación de aislamiento y encierro por 14 días. Nada de descontrol emocional ni de caer en desánimo. A buscar soluciones para las distintas áreas y actividades de mi vida. Y así lo hice. Me encuentro en plena recreación de mi trabajo, mi vida social y relaciones, mi entrenamiento y alimentación y buscando aprovechar el tiempo lo máximo posible. Estoy de alguna forma, renaciendo, una vez más.

En lo concreto, estoy digitalizando todo mi trabajo como abogado y como coach, estoy entrenando y dando entrenamientos desde mi casa y me comunico con mis seres queridos por Whatsapp y Zoom. Leo mucho, escucho podcasts, veo videos, busco nutrir mi mente y mi alma lo más que puedo. Porque está cambiando TODO. Es un cambio de era lo que estamos viviendo. Es la REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA.

Este cambio no es nuevo, a pesar de que se está viendo con mucha más fuerza ahora. Es un cambio que viene desde hace bastantes años. La tecnología está tendiendo a reemplazar a los humanos en las tareas más mecánicas que no necesitan creatividad ni humanidad, la globalización es casi absoluta y debido a eso todo se expande a velocidades atroces (desde la información hasta las enfermedades), por lo que cada vez resulta más importante asumir la responsabilidad de que lo que hacemos en un lugar del mundo, repercute inevitablemente en todo y todos. El efecto mariposa en su máxima expresión. Somos un todo, un enorme ecosistema en el cual necesitamos (no ya si lo deseamos o no) cooperar entre todos para sobrevivir.

Se acabó la era de la propiedad absoluta, del egoísmo extremo, del no pensar en los demás al actuar, de la dilapidación de recursos, de la ley de la selva. Se acabó el ojo por ojo, pues es evidente que terminaremos todos ciegos. Estamos ante un nuevo Renacimiento, el renacimiento de la conciencia, el renacer del SER, de las personas con sus dones más que con sus profesiones. Con sus talentos, sus virtudes, su compromiso y su amor, más que con sus títulos, su dinero, sus lujos y sus posesiones.

Es el volver a mirar la realidad (o hacerlo por primera vez) desde el punto de vista de lo realmente importante: a quién le importa ahora cómo van los resultados del fútbol, o qué estrenos salen en el cine, o qué están haciendo en este momento los famosos?. Los desbalances, las desigualdades y los sinsentidos que llevamos tanto tiempo creando los humanos en este mundo, tarde o temprano se vuelven a balancear, a igualar y a cobrar sentido. La naturaleza y el Universo son infinitamente más fuertes que nosotros, y sus leyes son INQUEBRANTABLES. Más tarde o más temprano, la sentencia llega, y la balanza se acomoda.

El Coronavirus, esta enfermedad, esta pandemia que estamos atravesando, no es otra cosa más que El Gran Igualador: no hace diferencia de clases, ataca tanto a pobres como a ricos, a lindos, a feos, a gordos, flacos, profesionales, analfabetos, cultos, bohemios, materialistas, famosos y desconocidos. Nadie está exento. Sólo remite cuando tomamos conciencia y aplicamos la prudencia quedándonos en casa, cooperando con los demás, respetando las distancias…. Frenando, reflexionando y cuidando nuestra salud, nuestra alimentación, nuestra energía, junto con las de los demás. Qué paradoja, todas cosas que hasta hace unas semanas, la gran mayoría de la población no estábamos habituados a hacer.

Federico Medina
Coach de Wellness

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Cuando Te Sientas Perdido

Somos humanos, por lo que, en algún momento de la vida, todos nos hemos sentido perdidos, sin saber bien lo que estamos haciendo, por qué lo hacemos y sobre todo, para qué lo hacemos.

Tarde o temprano, llega un momento en la vida (a veces son muchos momentos) en que nos cuestionamos y nos preguntamos… «es ésta la vida que quiero?», «es esto todo lo que hay en la vida?». Y quizá a partir de ese momento, (si la respuesta a esa pregunta no nos satisface sino que nos disgusta o nos da esa sensación de vacío) todo lo que nos parecía normal en nuestra vida, nos empieza a parecer extraño, incómodo o incluso, desagradable. Y es entonces cuando comienza a nacer en nosotros la necesidad del cambio.

Sin embargo, antes de llegar a la luz, es necesario pasar por la sombra, por el valle de lágrimas. Es ineludible forjar nuestra persona para ir creando esa nueva persona que queremos ser. Eso es así, si en el mejor de los casos, sabemos quién queremos ser. Aunque es poco probable. Lo más probable es que nuestro propósito se vaya revelando en el camino.

Cuando te sientas perdido…

Y esto es así, porque la mayoría de las veces buscamos cambiar por defecto. Es decir, comenzamos por saber lo que no queremos, lo que ya no nos identifica, aquello que ya no queremos ser y/o hacer. Entonces comienza una etapa de caos, de ruptura de nuestra persona. Es ineludible. Es una etapa de distintas sensaciones, con mucho dolor. Porque romper el capullo, duele y mucho. Crecer, evolucionar, duele. No hay otra.

Pero al mismo tiempo es un proceso de auto descubrimiento, en el cual comenzamos a conocernos a fondo, de verdad. Porque el verdadero carácter y la verdadera personalidad de una persona, se conocen justamente en los momentos más difíciles, en los momentos mas desafiantes y mas dolorosos de la vida.

Luego de esta etapa, la persona saldrá con un conocimiento muy profundo de sí mismo y sabiendo quién es y a qué vino a esta vida. Pero hasta llegar a esta etapa, puede pasar un buen tiempo. Todo depende de la capacidad de aprendizaje de la persona. A algunas personas, les lleva semanas, a otras meses o años y a otras toda la vida. O incluso, varias vidas, si no aprenden en ésta.

Por eso, sea que lleves semanas, meses o años, si te encuentras en esta etapa, debes saber tres cosas fundamentales:

A) La primera: Repetirás hasta aprender. hasta tanto no aprendas, repetirás las experiencias que te están frenando o en las que estás estancado. La vida te enviará (o más bien tú atraerás) personas y situaciones similares para que aprendas la lección correspondiente y puedas así avanzar, evolucionar en aquello que estás experienciando. Es por esto que nos puede pasar, por ejemplo, que salimos con una persona y tenemos una relación, luego esa relación termina por distintos motivos, y si no aprendimos lo que debíamos aprender, volveremos a esa relación con los mismos problemas y las mismas peleas, o atraeremos una nueva pareja con muy similares características a la anterior, con quien se repetirán situaciones de la anterior relación. Eso quiere decir, que aún debes aprender para evolucionar. Una vez que la lección esté verdaderamente aprendida, atraerás personas y situaciones diferentes a tu vida.

B) La segunda: No desesperes. Cuando sientas que no avanzas, que estás estancado, que no puedes salir del problema, que sigues y sigues en el pozo, no desesperes. Nada es para siempre, todo cambia. Aguanta, persiste y busca mejorar constantemente, día por día. De ese modo es que vas a lograr avanzar y continuar el camino, dar los saltos necesarios para avanzar. No hagas caso solamente a tus emociones cuando sientas que algo duele. Conviértete en un espectador de tus estados emocionales, como si estuvieras fuera de tu persona, y mírate en ese momento que estás sintiendo una emoción fuerte, ya se de tristeza o dolor, o de alegría o felicidad. Las emociones son como nubes en el cielo: se identifican claramente, se ven, pero son pasajeras. Incluso aunque el cielo se vea completamente negro, la tormenta pasará.

C) La tercera: Busca ayuda. Para no perder perspectiva de que te encuentras en una situación de caos, de un momento de puro aprendizaje; para que puedas identificar ese momento y poder afrontarlo de la mejor manera posible, cuando te sientas perdido, cuando te sientas hundido o estancado en tu vida, sea la situación que sea, no dudes en buscar ayuda externa. Busca un mentor, un coach, un psicólogo, alguien con quien hablar que te pueda ayudar. Aunque lo que te diga en ese momento no sea de tu agrado, busca alguien que sepas que tiene verdaderas intenciones de ayudarte. Esto es fundamental, porque cuando nos encontramos en el fragor de la batalla interior propia, no disponemos aún de la objetividad ni de la experiencia suficiente para auto ayudarnos y auto sanarnos a nosotros mismos para poder superar de la mejor manera posible ese tipo de situaciones. Por eso, alguien de afuera nos va a dar objetividad y perspectiva. Fundamental para poder avanzar y evolucionar.

Busca ayuda

Entonces, si te encuentras en este tipo de estado, en la cual te sientes en un caos en tu vida, te sientes estancado, que no puedes salir de determinadas situaciones o circunstancias, ten en cuenta estas tres cosas y sobre todo, no desesperes, no pierdas el optimismo y ten siempre una actitud de aprendizaje, una actitud abierta. Pues en definitiva, hemos venido a esta vida a vivir experiencias y a aprender para ser mejores personas, para buscar ser la mejor versión de uno mismo. Y cada situación de la vida puede ser una lección de la cual aprender, o puede ser simplemente algo que te sucede y no sabes por qué ni para qué. Depende de ti interpretar la situación como protagonista o como víctima. Como las interpretes, determinarán tu futuro y tu vida.

Por eso, si te encuentras perdido, en este tipo de situaciones, te deseo lo mejor y estoy a tu disposición para ayudarte en lo que sea que necesites, sin compromiso alguno.

Federico Medina
Life & Wellness Coach

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Víctima o Protagonista

VÍCTIMA O PROTAGONISTA

Hay sólo dos maneras de encarar la vida, seamos conscientes de ello o no. O nos sentimos víctimas de la vida, o nos sentimos protagonistas.

Esta división en nuestra manera de percibir la vida es la base de todo lo que creamos y de la totalidad de la vida que tuvimos y tendremos. Es decir, esta división nos cambiará nuestro pasado y por supuesto, nuestro futuro. Atraeremos tanto lo bueno, como lo malo. Pero de cualquier modo aprenderemos, por las buenas o por las malas, en esta vida, o en otras. Así de determinante es percibir la vida desde la victimización o desde el protagonismo.

En mis artículos me gusta hablar de mi vida, porque tengo la teoría que para hablar con cierto grado de autoridad de algo, lo mejor es haberlo vivido. Nada como la experiencia propia para enseñarnos sobre la vida misma.

Así, en mi vida, he pasado por momentos de victimización y momentos de protagonismo. Sin embargo, me considero una persona que busca siempre ser protagonista de su vida, a veces me sale mejor, otras peor. Pero he tenido momentos de oscuridad, sin dudas, en los que -sin ser del todo consciente- me coloqué en el lugar de víctima.

Así, culpé a mis padres, a mis profesores, a mi gran familia y a mi sociedad de mi educación cuando renegaba de ella y de sus aspectos más negativos (desde mi punto de vista, por supuesto).

Culpé a mi padre de no haberme ayudado y apoyado para dedicarme profesionalmente al fútbol, cuando lo que en realidad él estaba haciendo era querer protegerme y ayudarme a elegir por un tipo de vida que él entendía era mejor para mi.

Culpé a ex novias y parejas por no comprenderme a mi, el dueño de la verdad, cuando muchas veces yo no era capaz de ponerme en el lugar de ellas para comprender por qué actuaban como actuaban.

Culpé a mis entrenadores cuando decidieron sacarme del puesto titular de apertura cuando jugaba rugby en la primera división del Club Regatas, en el torneo más importante de Argentina. En lugar de ver qué actitudes mías habían causado que los entrenadores tomasen esa decisión.

Culpé a mi país y a los políticos por mi mala situación económica y social.

Víctima

En definitiva, muchas veces en mi vida elegí (inconscientemente) tomar el camino más fácil, el camino de la victimización. Y también muchas otras elegí, también de manera inconsciente, ser protagonista.

Teniendo en cuenta esto, lo que hoy me diferencia a aquel quentomaba esas decisiones y que echaba culpas, es justamente el tener mayor conciencia sobre este asunto. O sea, el tener conciencia de ser capaz de elegir entre estas dos interpretaciones de la vida, me permite en todo momento elegir ser protagonista y hacerme responsable de todo aquello que sucede en mi vida. Porque de una u otra forma, todo lo que acontece es porque lo he atraído, ya sea de manera consciente o inconsciente.

Esto, desde mi punto de vista, es el gran cambio de paradigma en la vida de una persona, porque nos convierte automáticamente en completos autores y creadores de nuestra realidad. Y al ser los autores, creadores y protagonistas, podemos crear la vida que queremos, que soñamos.

Ya no dependeremos de otras personas (aunque sí interactuaremos con ellas) ni nos afectará lo que puedan pensar o decir de nosotros. Pasaremos ser, entonces, más libres. Más libres para seguir creando nuestra vida y aportando nuestra mejor versión a este mundo.

La queja y la critica constantes, no tendrán lugar. Simplemente no tendremos ni el tiempo ni las ganas de dedicarnos a quejarnos de nuestra situación, sea la que sea, porque estaremos demasiado ocupados buscando soluciones y haciéndonos cargo de las cosas.

Mucho menos tendremos tiempo para preocuparnos por las vidas de los demás, para criticarlos, ya que estaremos absorbidos por la construcción de nuestra propia vida.

No perderemos tiempo innecesariamente en redes sociales o viendo televisión o jugando juegos de video, pues tendremos plena conciencia del verdadero valor del tiempo. Veremos que el tiempo es tan precioso que resulta invaluable. Por eso pensaremos muy bien antes de decidir en qué usar el tiempo y con quienes invertirlo.

Asimismo, estableceremos metas a largo, medio y corto plazo, para poder perseguirlas y eventualmente alcanzarlas. Lo que nos mantendrá enfocados en el camino hacia ellas. Seremos como un barco que se guía por un faro.

Protagonista

Por último, comenzaremos con el tiempo a ser muy selectivos respecto de con quiénes elegimos pasar nuestro tiempo. Al reconocernos protagonistas completos de nuestra vida, como ya dije, nuestro tiempo es precioso y consecuentemente buscaremos dedicarlo a las actividades y personas que se alinean con nuestras metas y nuestro proceso.

Sobre todo, nos iremos alejando de las personas que ven la vida desde el lugar de víctimas, pues ambas formas de ver la vida son diametralmente opuestas. Prácticamente no hay manera de compatibilizar ambas maneras de ver la vida.

Todo esto son consecuencias lógicas e inevitables de interpretar la vida desde el punto de vista del protagonista, y sobre todo, de vivirla como tal. Una cosa va llevando a la otra.

Ahora, la diferencia más determinante que existe entre ambos extremos, es la siguiente: quien ve la vida como protagonista y responsable absoluto, reconoce el lugar de víctima con suma facilidad, porque sabe que también ha estado en dicha posición y ha debido superarla. Sabe que la victimización fue un paso triste pero necesario de su vida para luego llegar a ser protagonista.

Quien ve la vida desde la posición de víctima, no suele tener conciencia de esta dicotomía, pues ni siquiera se reconoce autor de su manera de ver la vida. Absolutamente todo lo que vive, es culpa de algo exterior. Incluso y sobre todo, su manera de ver la vida.

Por eso resulta tan difícil encontrar verdaderos protagonistas de su vida, que se hacen cargo de todo, absolutamente todo lo que viven. Pero creo que sin dudas, vale la pena intentarlo.

Víctima o Protagonista de Tu Propio Cuerpo y Salud

Respecto del cuerpo y la salud, aplica la misma situación descripta. ¿Eres una víctima de tu situación física o eres un protagonista?

Eres una víctima, si crees que no puedes controlar tus impulsos y tentaciones respecto de la comida, por ejemplo. 

Eres una víctima si le echas la culpa al cansancio, a la falta de tiempo o a la falta de dinero para comenzar a entrenar. 

Eres una víctima si le echas la culpa a tu genética, a tus antepasados, a tu entorno o a tu edad por no poder lograr el cuerpo que dices que tanto quieres.

Debes saber que tú eres el único responsable en este momento, por el estado actual de tu cuerpo y de tu salud. 

Quizá en el pasado no tenías conciencia de esto y de verdad creías que tú no eras responsable de tu estado físico, y está bien, es entendible. Pero a partir de que estás leyendo esto, debes saber que si de verdad quieres cambiar el estado de tu cuerpo y de tu salud, simplemente TE DEBES HACER CARGO. No hay otra salida. Y te debes hacer cargo al 100%, es decir, hacerte responsable por la totalidad de tu situación física.   

Por eso, elige ser protagonista a partir de HOY, AHORA MISMO. Piensa en grande pero comienza en pequeño. Sal a caminar 15 minutos. Muévete, haz 10 lagartijas. Y repite mañana, y pasado mañana, y así sucesivamente. Eso te llevará a cambiar los hábitos, lo que te llevará a cambiar tu vida más temprano que tarde. 

Federico Medina
Coach de Fitness & Wellness

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«Rugbiers Muertos Caminando»: Sobre el Caso de Fernando Baez Sosa

Como la gran mayoría de los argentinos, en estos días estoy siguiendo minuto a minuto las noticias sobre el caso del asesinato de Fernando Báez Sosa a manos de aquellos que popularmente han quedado etiquetados como «los rugbiers».

A medida que voy consumiendo estas noticias con el nuevo contenido que sigue apareciendo (nuevos videos, nuevos chats de whatsapp, nuevos audios) y que los incrimina cada vez más a los imputados, lo que más me asombra ver es la actitud de estos chicos (no tan chicos) y de su entorno. Y es esto también lo que me lleva a la siguiente conclusión: lo que más está indignando hoy a nuestro país, a nuestra sociedad, es justamente esa actitud.

Los Rugbiers de Zárate

Esa actitud de querer salvar el pellejo a toda costa y a cualquier precio. Esa actitud de que ninguno de estos diez (u once) niños y sus familias, haya sido capaz hasta el momento de empatizar ni un poco con la familia de Fernando Baez Sosa. De que ninguno haya tomado la más mínima conciencia -ni aparentemente tenga intención de tomarla- de que han quitado una vida totalmente inocente, de este mundo. Y que la han quitado de la manera más cobarde: diez contra uno y sin previo aviso.

De todo este contenido que es de público conocimiento, se ve desde el primer momento en que cometen el delito, que queda manifiesta su apatía total por lo sucedido excepto para felicitarse por ser supuestamente «los matones», «los machos». Queda manifiesto su desinterés por las consecuencias de sus actos y su segurísima esperanza de zafar de cualquier responsabilidad, como se ve que estaban acostumbrados a zafar en su ciudad, Zárate. Esta actitud duele, indigna, causa asco y repugnancia en todos nosotros. Y lo peor de todo, causa unas inmensas ansias de venganza.

Sí, la sociedad emocinalmente quiere venganza. No jodamos. Seamos honestos con nosotros mismos. No queda bien decirlo porque no es políticamente correcto hacerlo, no es civilizado querer venganza. Pero es humano. Ese sentimiento está ahí, latente, presente y constante en cada uno de nosotros, y sabemos muy bien que está. Si prestamos atención, lo identificamos dentro nuestro mientras vemos las noticias. Nos gustaría que de una buena vez sean condenados a cadena perpetua y enviados a una cárcel común para que vean ahí sí, la verdadera justicia por haber hecho lo que hicieron.

Fernando Baez Sosa

Los presos que los están esperando con cuchillo y tenedor, pasaron a ser la esperanza y los futuros héroes de nuestra sociedad para que se haga justicia al fin. Queremos ver cómo se hace justicia de verdad. Nadie lo va a admitir, pero eso es lo que en el fondo de nuestra alma sentimos muchos de nosotros.

Sin embargo, lo que no podemos ver detrás de tanta funcionalidad, es que estos chicos, al igual que Sean Penn en la película Dead Man Walking (Hombre Muerto Caminando), son niños, niños muertos de miedo, que aún no tienen ni un poco de conciencia de lo que hicieron ni de lo que están viviendo, al punto de que -estoy seguro- deben creer (porque sus padres y su abogado les deben de estar haciendo creer) que van a salir caminando libres como siempre lo hicieron en Zárate.

Tienen todas sus esperanzas puestas en que Papá y Mamá «se ocupen» de la situación, los pongan en libertad (sea como sea, pagando el precio que sea y pagándole a quien sea) y ahí sí, esta vez sí, se van a portar bien y a ser ciudadanos ejemplares. Estudiar una carrera, un buen trabajo, casarse algún día, tener una familia, y por qué no, con el tiempo, volver a ser aceptados en la sociedad, que seguramente olvidará lo sucedido. Olvidará el accidente. Porque ellos están convencidos que fue un accidente. Como dijo uno de ellos horas después del hecho: «La vida nos jugó una mala pasada». Aunque parezca increíble, así pareciera que piensan ellos.

Los Rugbiers, minutos después del homicidio

Lo que no se dan cuenta, es que el momento es AHORA. Es ahora el momento de portarse bien y ser ciudadanos ejemplares. Es ahora el momento de juntar coraje, hacerse cargo de sus acciones, pedir perdón por lo que hicieron y aceptar su condena dignamente, dure lo que tenga que durar la pena. Es ahora el momento de convertirse en hombres y dejar de ser niños consentidos de clase alta. Y para esto también es fundamental que los padres de estos chicos les suelten la mano para dejarlos madurar enfrentando cada uno de ellos los golpes que la vida les estáempwzando a dar.

Sin embargo es lógico que estos chicos sean como son, viendo la actitud de los padres de querer liberar cuanto antes a sus hijos de su responsabilidad, dispuestos a pagar cualquier precio, simplemente «porque son sus hijos» y eso lo justifica todo. Porque es evidente que estos padres también son niños. Niños que en este momento sufren porque la sociedad está atacando sus tesoros más preciados: sus hijos.

Sin importarles a ellos tampoco que sus hijos son homicidas. «Mi hijo mató? No importa, es mi hijo, y como lo amo, voy a buscar sacarlo de la cárcel como sea, así no sufre tanto y no sufro tanto yo como padre«. Un totalmente errado concepto de amor: si de verdad amás a tu hijo, dejalo sufrir las consecuencias de sus actos, dejalo que se haga hombre de verdad, que se haga responsable de su vida y sufrí con él. Eso es amor. Lo otro, es ego, apego a tu hijo, posesión. Por eso, al final, como de tal palo, tal astilla, es muy difícil que cambien de actitud.

Pero, pase o no pase esto, salgan libres o no, lo que no ven estos chicos (y sus padres), estos «rugbiers», es que con esta actitud que están tomando y que reafirman día a día, mueren cada vez un poco más. Estos chicos y sus padres están muriendo en vida. Una persona que no tiene un mínimo de coraje, un mínimo de honor para hacerse cargo, para hacerse responsable de las consecuencias de sus actos, -cuando esos actos llevaron a quitarle la vida a alguien totalmente inocente e indefenso del modo en que ellos lo hicieron-, esa persona simplemente es un muerto en vida. Para la sociedad ya están muertos.

Manifestación pidiendo justicia por Fernando

Y lo que tampoco ven, es que es justamente esa patética falta de dignidad, falta de entereza y coraje lo que los inhumaniza, lo que les quita la vida poco a poco. Y es esto lo que están obteniendo de la sociedad día a día. La sociedad, los argentinos, nosotros que estamos viendo las noticias minuto a minuto, al reaccionar ante estas actitudes de cobardía y pasar a odiar a estos chicos, no estamos cumpliendo más que nuestra función de espejos. Espejos que reflejamos y les devolvemos simplemente lo que ellos dan: frialdad, apatía y sed de venganza.

De verdad tienen miedo de que les pase algo en la cárcel?, de verdad sienten que la sociedad y los medios ya los juzgaron?. Bueno, hacen bien en tener miedo, mucho miedo de que les pase algo en la cárcel. Porque tan aberrante fue lo que hicieron y tan aberrante es su actitud, que hasta los presos quieren matarlos. Háganse cargo.

Y hacen bien también en sentir que la sociedad y los medios ya los juzgaron, porque sí, lo hicimos, y los seguimos juzgando a cada minuto y lo vamos a seguir haciendo en tanto y en cuanto sigan apareciendo pruebas indignantes y estos chicos sigan mostrando su cara más cobarde, su cara más inhumana y apática.

Lo vamos a seguir haciendo mientras estos chicos solamente sigan pensando en sí mismos, en salvar el pellejo. Mientras ninguno de ellos pida perdón de corazón a la familia de Fernando Báez Sosa y perdón a la sociedad. Hasta tanto pase algo de eso, los vamos a seguir juzgando y deseando que se pudran en la cárcel. Porque eso es lo que están sembrando.

Es por esto que estos chicos hoy, están muertos en vida, porque como en aquella película Dead Man Walking, no es hasta que el protagonista toma realmente conciencia de sus actos que uno empieza a tener un mínimo de empatía con él. Es cuando se quiebra definitivamente y logra humanizarse y decir «Qué horror, qué hice??» que uno empieza a identificar un poco de humanidad en él. Cuando totalmente devastado por la carga de la culpa, minutos antes de morir por la inyección letal, le pide perdón llorando desconsoladamente a los padres de la niña violada y asesinada por sus manos. Es sólo en este momento que el protagonista, paradójicamente vuelve a la vida. Minutos antes de perderla físicamente. Hasta ese entonces, el protagonista estaba muerto en vida.

Lo mismo sucede con estos rugbiers, están muertos en vida y condenados por la sociedad, por una sociedad que está dolida, lastimada, herida y sedienta de justicia y venganza. Están muertos en vida hasta tanto no puedan quebrar su propia coraza, dejar de lado su cobardía, hacerse cargo de sus actos y sus consecuencias y pedir perdón de corazón, para así poder expiar su falta. Hasta tanto no haya señales de esto, seguirán muertos en vida, seguirán siendo unos «rugbiers muertos caminando», para la sociedad, pero peor aún, para ellos mismos.

Que Dios los perdone, porque nosotros no los perdonamos.

Federico Medina
Life & Wellness Coach

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